…Ayer concluí diciendo que solemos restarle importancia a muchas cosas que hacemos día con día que afecta nuestro cuerpo; hoy diría que si somos suficientemente sensatos, realistas… pues no solamente afectamos el cuerpo, sino que de poquito en poquito vamos acumulando toda clase de inconvenientes gota por gota hasta que se derrame el jarro.
…La frase de la semana dice: “De poquito en poquito se llena el jarrito” algo así como que de poquito en poquito nos hemos ido volviendo más desesperados, más impulsivos, más enojones, más incomprensivos, menos alegres, más enfermizos, etcétera.
…En los DVD’s que hemos hechos… presentamos múltiples posturas de Yoga, unas de ellas de forma aislada y otras de manera más dinámica, que nos ayudan a entrar en contacto con nuestro ser físico, usando tanto la mente, la conciencia como las emociones a través de la respiración; con el objetivo de tener una salud más poderosa y armoniosa… incluso podríamos curar algún trastorno físico o emocional, practicando con paciencia y mucha dedicación.
…Mi énfasis en la sanación y la fortaleza radica en el movimiento, creo en el movimiento porque esa es la esencia de la vida, hoy quiero invitarlos a explorar esos DVD’s que muchos de ustedes compraron desde hace tiempo… Respira profundo… Pausa… la clase completa… y redescubran los beneficios que nos aporta la clase de Yoga.
…El cuerpo tiene en su interior todos los elementos que necesita para curarse, a base de enojos, tristezas, histerias, sufrimientos, ‘mal-pasadas’, mala alimentación… es que hemos ido inhibiendo ese proceso natural de autocuración que tiene nuestro cuerpo y gota a gota hemos llenado el jarrito.
…Lo que propone Yoga es justamente el vacío… vaciar gradualmente el cuerpo y el cerebro de todo lo que traemos de más.
…Casi nunca llegamos al extremo de la noche a la mañana, normalmente ha sido un proceso gradual, nos hemos ido saturando gota a gota… hasta llegar a un límite.
…La frase de la semana es un refrán mexicano y dice: “De poquito en poquito se llena el jarrito”.
*-.*.-* NAMASTÉ *-.*.-*

El problema del jarrito es porque se vive con miedo, eso origina a dañar todo cuanto tenemos somos .
Y lo peor del miedo es que es una reacción espontánea y -a poco que el hombre se descuide- casi inevitable. Sobre todo en los grandes períodos de cambios como el que vivimos.
Quizá lo más característico de nuestra civilización sea, precisamente, el endiablado ritmo con que ocurren las cosas. Lo que ayer mismo era normal, hoy se ha convertido en desusado. Las ideas en que nos sosteníamos son socavadas desde todos los frentes. La inseguridad se nos ha vuelto ley de vida. La gente mira a derecha e izquierda inquietamente y te pregunta: Pero ¿qué es lo que nos pasa? Y no se dan cuenta de que lo que nos pasa es, precisamente, que no sabemos qué es lo que nos pasa.
Y surge el miedo. El hombre -lo queramos o no- es un animal de costumbres. En cuanto pasan las inquietudes de la juventud, todos tendemos a instalarnos: en nuestras ideas, en nuestros modos de ser y de vivir. Cuando alguien nos lo cambia, sentirnos que nos roban la tierra bajo los pies. Y, al sentirnos inseguros, brota el miedo.
Un miedo que se percibe en todos los campos: hay creyentes angustiados que temen que les «cambien» la fe. Hay padres que tiemblan de sólo pensar en el futuro de sus hijos. En el campo político son muchos los que ya cambiaron las ilusiones de los años setenta por los miedos del ochenta.
Y hay que decir sin rodeos que no hay mejor camino para equivocarse que el que juzga y construye sobre el miedo. Porque si el pánico paraliza el cuerpo del que lo sufre, también inmoviliza y encadena su inteligencia. El miedoso se vuelve daltónico.- ya no ve sino las cosas que le amenazan. Y no se puede construir nada viviendo a la defensiva.
El miedoso es alguien que apuesta siempre por el «no» en caso de duda. Se rodea de prohibiciones y murallas. Y termina provocando los efectos contrarios a los que aspira. Un padre aterrado ante el futuro de sus hijos no tardará mucho en convertirlos en rebeldes. Un obispo o un cura que tiembla ante el futuro de la fe fabricará descreídos o resentidos. Un viejo que temo la muerte se olvidará de vivir. Un joven dominado por el temor se volverá viejo antes de tiempo.
Esto, naturalmente, no significa canonizar todo cambio. Los hay en los que el mundo avanza (y deben ser apoyados por todos) y algunos en los que se camina hacia atrás. Y habrá que resistir frente a ellos. Pero resistir desde la seguridad de aquello en lo que se cree, no desde el pánico de lo que se teme. El miedoso no se atreve a confesárselo, pero en realidad teme porque no está seguro ni de sus creencias ni de si mismo. Entonces se defiende y patalea. Pero ya no defiende su verdad, sino su seguridad.No hay que tener miedo. Nunca. A nada. Salvo a nuestro propio miedo. Creo que los jarritos se llenan mas de miedos que de otras cosas, el chiste es reducirlos a la sencillez del niño. La gran misitica de la iglesia Santa Teresa de Jesus, solia decir, todo pasa, quien a Dios tiene nada le falta solo Dios basta,,,,
Mis saludos unidos al de Mario Uvence Rojas lo demas ya sabes tu….
Paz y bien
hola alex sabes yo no he podido dejar una relacion que tengo desde hace 14 años es todo este tiempo no he sabido que hacer me da pena pero es la verdad podrias ayudarme ya no quiero vivir asi me siento muy mal conmigo misma no estoy a gusto es un discutir por todo y por nada una costumbre de la que quiero salir y no se como te agradezco me ayudes gracias que tengas buen dia